Solo faltó la alfombra roja en la entrada del pueblo para recibirnos... ¡madre mía!
Cuando apareció nuestra furgoneta en la plaza todo el mundo dejó lo que estaba haciendo para salir a recibirnos. Ese es el encanto de los pueblos del que siempre hablamos,la gente de Arévalo nos estaba esperando expectante y con los brazos abiertos.
Y allí estaba todo el mundo a la hora del concierto, con ganas de pasarlo bien y haciéndonos disfrutar una vez más.
una noche inolvidable y un recuerdo realmente bueno de aquel lugar.
Ya estamos llegando a Huelva... nos vemos allí esta noche
besos y abrazos